
Se que lo haces para protegerte y lo entiendo, pero aun así
Me duele tu silencio.
Lo que dije es cierto te robaste un pedazo de mi corazón
Me lave tus besos con agua y jabón, borre los rastros de tus caricias por mi cuerpo hasta no dejar nada escrito en la memoria de mi piel y es que el tiempo de tu ausencia se encargo de deslavar las cicatrices que dejaron algún día tus dedos por mi espalada.
Déjame decirte que ya no siento nada al tenerte entres mis dedos, que las conversaciones de tus manos con mi piel se han quedado mudas, los viejos conocidos se han vuelto extraños, ahora que deseas regresar no existen ningún rastro de lo que antes pudo ser.
Ha desparecido ese escalofrío que pasa por la columna vertebral cada vez que sentía el aliento efervescente de tus labios rondado mis ideas alternativas a tu cuerpo, tal vez se perdió en la costumbre de tus desencuentros y lo cóncavo de tus ideas, esas que de tan retorcidas algún día las puede ver en línea recta.
Me lave tus besos con agua y jabón, los talle tan también que borre el camino de tu rastro por mi piel, hasta que nada quedo de tus apariciones esporádicas, con tus caricias efímeras y vacías que ya no me hacen sentir nada.
Se acabo el magnetismo que unía el deseo y la compañía, ya no me importa si vas o vienes, si estas o desapareces dentro en el espacio compartido de esta vida. La intriga causada en el recorrido de tu tiempo por el mió se consumió con la ausencia de tus minutos en mis horas.
Sólo quería decir que ya no siento nada, se te acabo la magia.......................

Si supiera leer la mano y adivinar el futuro, dibujaría en la tuya un caracol de mar y en los espirales infinitos que se forman en cada ola, escondería un poco de algarabía para darle a esa vida que se torna rosa de tanta soledad acompañada, un poco de sentido que a su dueño le a faltado las ganas de tomar.

Escribiste que cuando te quisiera decir algo lo publicara en mi blog y tu lo leerías, pues aquí estoy dibujando estas letras para ti.
No es que no le causes ruido a mis ideas, es que están muy revueltas y tus ojitos a veces dicen más de lo que puedes ocultar
Recuerdas aquella ocasión en que te vi y luego preguntaste que pasa, a lo que mi respuesta fue “mañana te digo, aquí hay mucha gente” no era algo especial que quisiera mencionar solo te vi y me dieron ganas de abrazarte.
Las veces que hemos salido me la he pasado muy bien, fue increíble cuan rápido pasaron las horas en el café me hubiera quedado unas horas más pero ya era tarde, disfrute mucho de tu compañía y tus ideas que muchas veces me sorprenden
Tengo guardados todas las servilletas, papelitos, post it, cartitas que me has dado, son muy lindos detalles, el chocolate no sobrevivió.
Aun recuerdo la primera vez que te vi, muy ocupado escribiendo luego te reías con alguien más, por que yo te vi primero pero tú lo notaste.
Sabes que recuerdo cuando me dejaste tu correo, llegaste muy seguro y lo anotaste en mi libreta diciendo mientras escribías “deberías agregarme”.
Eres un tanto sorprendente aunque no lo creas.