
Tiempo a solas, creo que es lo necesario para ordenar las ideas que se agolpan en la cabeza y los últimos acontecimientos que golpean la vida uno tras otro como olas en el mar, pero en realidad me hacen falta algunos cientos de abrazos para sentir el calor de otro cuerpo junto al mio, que proporcione tibieza reconfortante después de largo día de lucha que se presentan en las adversidades de un día común.




