jueves, 26 de noviembre de 2009

Tropezando con la misma piedra

Tropezando con la misma piedra y cayendo en el mismo lugar, historia común de miles de mujeres que traes caer se levantan comienzan de nuevo pero luego algo pasa y tropiezan con lo mismo o el mismo, no es por renegar de mi género pero hay ocasiones en que somos tan testarudas y ciegas que nos negamos a ver la realidad cuando un hombre nos lastima.

Y es que si perdonas una traición, una mentira o un golpe quien te asegura que eso no volverá a pasar.

Será que en estos últimos días he sido testigo te historias ciclicas, con los mismo vicios, los mismos finales, los mismo reclamos, entonces es cuando me pregunto por qué tropezamos con la misma piedra si sabemos en donde vamos a volver a caer

domingo, 15 de noviembre de 2009

lunes, 9 de noviembre de 2009

domingo, 8 de noviembre de 2009

Mentiras


mientes tan bien
que he llegado a imaginar
que en mi amor llenas tu piel
y aunque todo es de papel
-mientes tan bien-
Y aunque todo es de papel...mientes lo sé





¿Será que en tus palabras hay algo de verdad?

viernes, 23 de octubre de 2009

...

Siendo sincera y despejado las turbulencias que los sentimientos furtivos le causan a la razón quisiera cambiar ciertas cosas de mi vida una de ellas este sentimiento que se ha quedado sin definir y ya no se si es comodidad o costumbre.

Cuando las pasiones se disipan dejando ver el frío y real panorama de la realidad, se que lo que tengo hoy sólo es efímero terminando en cualquier momento por las desavenencias al tratar de limar las asperezas de la vida y componerla en una sola.

A veces me siento un arquitecto de castillos de arena, a quien seguro las olas le destruirán el trabajo realizado y es cuando me pregunto ¿ Por qué sigo aquí?

lunes, 5 de octubre de 2009

Igual y

Igual y le robo un beso a tu boca, como aquella apuesta donde el triunfo salio sin querer, pero logre callar las palabras que tan fluidamente salia de tu boca y que era casi imposible detener.

Igual y lograba ponerte tus nervios a flor de piel y acelerar el ritmo de tu corazón, hasta casi poder escuchar cada vez que un latido se presentaba.

Igual y no soy la mujer que esperabas, puede que ser que la vida nos haya jugado una broma y tampoco seas la respuesta a mis oraciones.

Igual y no importa, hoy soy feliz de que estés aquí